Después de perdernos por culpa de Paula que no tiene ni idea de guiar a la gente. Daniel aparca de milagro cerca de la casa. Antes de entrar ya escucho que alguien se tira al agua, que la música está alta y risas. Tocamos al timbre y nos abre Claudio en bañador y sin camiseta; ni barriga ni abdominales pero tiene un punto que volvería loca a cualquiera, es un payaso y un encanto. Me da un abrazo sabiendo perfectamente que me mojará, pero que más da. Sonriendo me hace girar, luego fija la mirada en el desconocido y me mira de nuevo a los ojos.
Daniel parece entenderlo y se presenta, se dan la mano y entramos en la casa. Paula y yo nos metemos en la habitación de la hermana de Claudio a cambiarnos. Tiene la habitación llena de fotos de los Beatles, me gusta muchísimo su gusto musical y la niña la verdad es que es muy maja.
Paula se pone el bikini rosa y negro y yo uno de los que me puse en Los Angeles y un pareo. Salimos al jardín y lo primero que veo es a Riqui -uno de los del instituto- haciendo su ritual de apareamiento ante María, ella le mira sin muchas ganas de aguantarle. Algunas chicas sacan cosas para comer y lo ponen sobre la mesa blanca de jardín. Paula empieza a aplaudir para llamar la atención de todos consiguiéndolo.
-Chicos, venga.-Grita Paula y algunos salen del interior de la casa, incluidos Claudio y Daniel.
-Cumpleaños feliz,cumpleaños feliz....-Empiezan a cantar todos, me pongo colorada mientras se acerca Carlota con una tarta y algunas velas. Hoy con tanto dulce me pondré fondona. Soplo las velas y comienza la carrera de los chicos por ver quien se come el trozo más grande. Al final no comeré ni un trozo de ésta tarta. Las chicas repartimos la tarta y cuando acabamos cogemos los nuestros y nos sentamos con ellos.
-Bueno chicas, él es Daniel.-Sonrío-Mi novio.
Le saludan. Las chicas babean un poco con él, me encanta. María está que no puede de la rabia, se le nota mucho. Se la ha pasado intentando superar en todo durante años, y muy a mi pesar, siempre lo consiguió, hasta ahora. Que se joda.
Me apoyo en el hombro de Daniel para picarla más, él me da un poco de su tarta. Me lo como y le beso. En cuanto abro los ojos detrás de Daniel veo a Alex serio mirándome. Me separo un poco y le veo cogido de la mano con una chica alta, el pelo un poco rizado, tez blanca y es... guapa. Me comen los celos, Dios, ¿yo celosa? parezco idiota, ¿qué me pasa? La sonrisa ha desaparecido totalmente de mi cara.
-¿Estás bien? mi amor.
-Sí, sí.-Sonrío falsamente.
Me levanto a dejar algunas cosas e Inés detrás con otras tantas. Dejamos las cosas calladas, es raro, Inés siempre sabe que decir, en todo momento.
-¿Estás celosa a que sí?
-¿Yo? ¿Estás loca?-Le digo sin dejar de ordenar los platos.
-Irina, para y no me tomes por tonta, te conozco, fea.
-Un poquito.
-Las chicas y yo sabemos que aun te gusta, lo que no sabemos, por lo menos yo, es qué haces con él, no le quieres.
-Eso creéis vosotras, le quiero y mucho.
-Yo creo que es lo que has hecho para autoconvencerte.
-A ti estudiar psicología te afecta eh.
-Ya verás...
No le digo nada más, es muy terca. Fuera, en el jardín, empezamos a jugar, a sacarnos fotos... Daniel se ha hecho muy amigo de los chicos, las chicas y yo estamos sentados hablando y Alex ... Alex está con su novia en un banco. Le veo levantarse pero simulo no darme cuenta, las chicas me hacen señas para decirme que viene. Cuando llega me saluda, me felicita y me presenta a su chica, se llama Belén, no sé de dónde la ha sacado, en mi vida la vi. Dani no me da tiempo a decirle nada a ella, viene y me coge en brazos y nos tiramos al agua los dos, los demás hacen lo mismo y todos al agua. Beso a Daniel mientras me rio, le abrazo. Tengo que admitir que estoy deseando que Alex me vea y se muera de celos. Me giro un poco, disimuladamente por si él me está mirando, pero no, lo que está haciendo es comerle la boca a la tipa esa sonriendo. Salgo de la piscina con una mala excusa solo para no verle con ella. Estoy celosa, que asco. Me meto en la cocina, si estoy celosa haré lo que que hace una celosa o una despechada; comer helado. Hurgo en la nevera hasta que noto a alguien detrás, me levanto y me giro. Alex le miro en silencio y él a mí.
-¿No vas a decir nada?-Dice Alex rompiendo el silencio.
-¿Sobre que?
-¿Qué te parece Belén?
-Es tu novia ¿no? ¿Qué pinto yo ahí?
-Bueno, eres mi amiga, digo yo que algo tendrás que decir.
-Pues no, nada.
Alex se acerca más a mí. No articulo palabra. Me giro y sigo mirando en la nevera. Él me abraza por detrás y me coge en brazos, yo intento resistirme.
-¿Qué haces? Déjame.
-Para de patalear Irina.-Me pone sobre la encimera.
-¿Qué quieres? Pesado.
-No me lo puedo creer... Estás celosa.
-A mí no me engañes, llevo viendo esos ojitos desde los tres años, te conozco más que nadie.
-Pues que bien, ¿quieres un pin o una chapita?
-A ver boba-Pasa de lo que le digo-No estés celosa- Se acerca más- Aunque roja de rabia y celos me vuelves loco-Me dice muy cerca de la boca, no sé que decir y me pone nerviosa.
-Déjame estúpido.-Digo por fin e intento apartarlo. Él parece no escucharme y comienza a besarme el cuello, a subir la mano por mi espalda desnuda y a tocarme la pierna, ¡Dios mío! No puedo pararle. En cuanto me muevo el me pega más a su cuerpo sin dejar de besarme el cuello. Beso a beso sube por mi mejilla hasta la boca. Me da un beso delicado pero ardiente de pasión, no aguanto y le entrelazo las piernas a la espalda y las manos al cuello, me dejo besa.
De repente para.
-No estás celosa ¿no?-Se separa de mí- Mira que como nos pille tu novio...-Se ríe.
-Eres idiota.-Me levanto y me atuso el pelo.
-No te enfades eh, es que no me gusta que me mientas.-El muy idiota se rie- Eres tonta, no te pongas celosa.-Me toca la mejilla con ternura mientras yo me pongo más roja de la rabia. Soy conciente de lo colorada que estoy, pero también de lo mucho que me ha puesto toda ésta situación. En cuanto se va voy a buscar a Daniel. No aguanto más, le llevo a la habitación de la hermana de Claudio, cierro el pestillo y le beso con pasión, le quito veloz el bañador y él hace lo mismo con el mío. Bajo la persiana un poco y le tiro en la cama, me pongo encima, tengo unas ganas incontrolables. Alex me pierde, definitivamente. Me quito la parte de abajo y hago que Daniel entre en mi con fuerza, quiero que me haga daño, quiero que me haga gritar, lo necesito.
Estoy debajo, él me come la boca, me toca todo, cada vez estoy más excitada y es cuando él para. ¡Lo mato! Está bajando, Dios, siento como se me suben los colores a las mejillas. Me besa el bajo vientre, por Dios, no me esperaba esto. Baja más y llega a mi sexo, me pasa la lengua con delicadeza, me estremezco un poco, aprieto las piernas y queda apresado entre ellas, arqueo la espalda de placer, en el último momento no puedo aguantarlo y suelto un grito de placer. Luego sube y me besa el cuello, luego me obliga a abrir de nuevo las piernas y sin ningún miramiento entra de nuevo en mí, con fuerza, Dios mío, nunca en mi vida sentí algo parecido a éste placer. Me pongo encima y le cabalgo, ahora le toca a él...
Estamos acostados en la cama abrazados, ahora me siento mal. Me siento un asco de persona, estuve la mayoría del tiempo pensando en Alex y esto lo hice por su culpa. Dios mío, le odio. Bueno no, me encanta, pero Daniel es tan... buuf, es increíble.
Tocan la puerta.
-A ver tortolitos, fuera de ahí ¡Ya!-Oigo gritar a Claudio.
-Un momento.-Le contesto.
-Rapidito eh.
-Qué sí.
Me levanto y comienzo a vestirme, Daniel hace lo mismo. Antes de salir de habitación me da un beso.

Es genial la novela! Dime que publicaras un libro, por dios!
ResponderEliminarPD: No lo dejes nunca!:) Besos, Claudia.
¿Un libro? JAJAJA Ojala, no sé si llegaré a eso y primero tendría que acabarla jaja Muchas gracias de verdad y me alegro de que te guste.
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