Bajamos en el ascensor hablando un poco sobre la vergüenza que acabo de pasar con mis padres. Le abrazo por el cuello, él me coge de la cintura y los dos sonreímos. Le miro a los ojos; son tan bonitos... De verdad que amo sus ojos y más aun esa sonrisa. Me lanzo a tapar su sonrisa con la mía y le soy un dulce beso, despacio, disfrutandolo, hace mucho que no le besaba y le abrazaba, me hacía falta. Salimos del ascensor cogidos de la mano y felices.
-¿A dónde vamos?
-A por tu regalo.
-¿Pero no eran las flores?
-Las flores eran para tu madre.-Sonríe y me hace girar la esquina, vamos hacia su coche, un Nissan negro con el interior en beig.
-¿Entonces?
No me contesta y abre el maletero dejando ver una barra de hierro a modo de perchero, con una bolsa negra de boutique colgada. Me mira sonriendo.
-Ahí está tu regalo.
Le miro ilusionada buscando en sus ojos una aprobación para lanzarme a abrir la bolsa. Él lo capta y me asiente sonriendo, pero antes de siquiera tocar la bolsa me suena el teléfono y por supuesto es Paula.
Lo cójo de mala gana, yo quería ver que había dentro de la bolsa.
-¿Qué?
-Uy que mala leche, ¿qué te pasó?
-Nada, ¿dónde estás?
-En tu portal.
-Pues vente hacia donde está la tiendecita de doña María, que estoy con Daniel.
-¡Oh Dios! ¿Voy a conocer a tu maravilloso novio?- Dice haciendo que se note la ironía.
-Cuando veas mi regalo seguro que te gusta.
-¿El regalo? Seguro.
-Boh... Ven anda.- Cuelgo.
Miro a Daniel.
-¿Otra a la que tengo que impresionar?
-Un poquito, pero no importa tanto, a Paula lo convenzo yo.-Le sonrío.
Llega Paula y apenas me dice hola y me mira, sé perfectamente que quiere.
-Dani, Paula. Pau, Daniel.
Se dan dos besos, no sé porqué, en cuanto se le acerca Paula sonríe. Ya le preguntaré, yo lo que quiero es mi regalo.
Paula se pega a mí y me susurra al oído.
-Me encanta su colonia.-Sonríe y se separa.
Daniel saca un cigarrillo de menta del paquete y se lo mete en la boca con seguridad de que las dos le estamos comiendo con la mirada. Lo enciende y da una corta calada y me mira.
-Ábrelo.-Levanta la cabeza en dirección a la bolsa.
-Es verdad.-Sonrío y abro con ansia la bolsa, contraigo la respiración y saco despacio, casi como i fuese una divinidad, algo delicado que al mínimo roce se fuese a romper un cristal delicado...
Cuando lo saco del todo lo veo perfectamente, un vestido Chanel rosa palo de estilo vintage. Nunca vi vestido más bonito, que digo bonito, más perfecto, cada bordado, cada roce de la tela con mi mano es una caricia.
Me giro y veo a Paula tan embobada como yo con el vestido, él me mira sonriendo, ya casi tiene acabado el cigarillo.
-Me encanta Daniel, me fascina.
-Menosmal.-Sonríe.
-Pero tuvo que ser carísimo Dani, no hacía falta que te gastaras tanto.
-No importa, mi madre trabaja en una de las tiendas y también había unos zapatos que me dijo Nuria que te encantan.
-Esto fue todo cosa de Nuria.-Sonrío- Quién si no...
-Bueno, me ayudó ella y mi madre.-Me da un dulce pico.-Mira esa caja.
Me giro y casi me da algo. A quién no le daría algo si ve claramente un LV en una caja de zapatos. Pego un grito que me había guardado del vestido, pero con esto no aguanté más. Oigo a Daniel reírse y Paula me aprieta la mano, yo lo interpreto como un "me encanta". Abro la caja, unos preciosos Louis Vuitton.
Me abalanzo sobre él y le beso "te amo, te amo, te amo..." no paro de decirle.
-Yo también.-Dice Paula riéndose- Pero tenemos que ir a la fiesta.
-Es cierto.-Paro de besarle
-Venga, subid al coche.
Nos subimos.Yo de copiloto y Pau en medio, en la parte de atrás. Le doy a un botón para encender la radio. Paula alarga el brazo y me pasa un CD de nuestro grupo favorito, three days grace, lo pongo y subo un poco el volumen.
-¿De dónde lo sacaste?-Le pregunto.
-Hay que llevar música y éste se me coló.
Daniel arranca y como podemos le indicamos el camino a la casa de Claudio.
PD: Ya podéis comentar todo lo que queráis. Ya sé que es muy corto, pero pronto os subo más. Felices fiestas y prospero años nuevo PRINCESAS.

No hay comentarios:
Publicar un comentario