domingo, 30 de diciembre de 2012

No sé que pensaba...

Después de perdernos por culpa de Paula que no tiene ni idea de guiar a la gente. Daniel aparca de milagro cerca de la casa. Antes de entrar ya escucho que alguien se tira al agua, que la música está alta y risas. Tocamos al timbre y nos abre Claudio en bañador y sin camiseta; ni barriga ni abdominales pero tiene un punto que volvería loca a cualquiera, es un payaso y un encanto. Me da un abrazo sabiendo perfectamente que me mojará, pero que más da. Sonriendo me hace girar, luego fija la mirada en el desconocido y me mira de nuevo a los ojos.
Daniel parece entenderlo y se presenta, se dan la mano y entramos en la casa. Paula y yo nos metemos en la habitación de la hermana de Claudio a cambiarnos. Tiene la habitación llena de fotos de los Beatles, me gusta muchísimo su gusto musical y la niña la verdad es que es muy maja.
Paula se pone el bikini rosa y negro y yo uno de los que me puse en Los Angeles y un pareo. Salimos al jardín y lo primero que veo es a Riqui -uno de los del instituto- haciendo su ritual de apareamiento ante María, ella le mira sin muchas ganas de aguantarle. Algunas chicas sacan cosas para comer y lo ponen sobre la mesa blanca de jardín. Paula empieza a aplaudir para llamar la atención de todos consiguiéndolo.
  -Chicos, venga.-Grita Paula y algunos salen del interior de la casa, incluidos Claudio y Daniel.
  -Cumpleaños feliz,cumpleaños feliz....-Empiezan a cantar todos, me pongo colorada mientras se acerca Carlota con una tarta y algunas velas. Hoy con tanto dulce me pondré fondona. Soplo las velas y comienza la carrera de los chicos por ver quien se come el trozo más grande. Al final no comeré ni un trozo de ésta tarta. Las chicas repartimos la tarta y cuando acabamos cogemos los nuestros y nos sentamos con ellos.
  -Bueno chicas, él es Daniel.-Sonrío-Mi novio.
Le saludan. Las chicas babean un poco con él, me encanta. María está que no puede de la rabia, se le nota mucho. Se la ha pasado intentando superar en todo durante años, y muy a mi pesar, siempre lo consiguió, hasta ahora. Que se joda.
Me apoyo en el hombro de Daniel para picarla más, él me da un poco de su tarta. Me lo como y le beso. En cuanto abro los ojos detrás de Daniel veo a Alex serio mirándome. Me separo un poco y le veo cogido de la mano con una chica alta, el pelo un poco rizado, tez blanca y es... guapa. Me comen los celos, Dios, ¿yo celosa? parezco idiota, ¿qué me pasa? La sonrisa ha desaparecido totalmente de mi cara.
  -¿Estás bien? mi amor.
  -Sí, sí.-Sonrío falsamente.
Me levanto a dejar algunas cosas e Inés detrás con otras tantas. Dejamos las cosas calladas, es raro, Inés siempre sabe que decir, en todo momento.
  -¿Estás celosa a que sí?
  -¿Yo? ¿Estás loca?-Le digo sin dejar de ordenar los platos.
  -Irina, para y no me tomes por tonta, te conozco, fea.
  -Un poquito.
  -Las chicas y yo sabemos que aun te gusta, lo que no sabemos, por lo menos yo, es qué haces con él, no le quieres.
  -Eso creéis vosotras, le quiero y mucho.
  -Yo creo que es lo que has hecho para autoconvencerte.
  -A ti estudiar psicología te afecta eh.
  -Ya verás...
No le digo nada más, es muy terca. Fuera, en el jardín, empezamos a jugar, a sacarnos fotos... Daniel se ha hecho muy amigo de los chicos, las chicas y yo estamos sentados hablando y Alex ... Alex está con su novia en un banco. Le veo levantarse pero simulo no darme cuenta, las chicas me hacen señas para decirme que viene. Cuando llega me saluda, me felicita y me presenta a su chica, se llama Belén, no sé de dónde la ha sacado, en mi vida la vi. Dani no me da tiempo a decirle nada a ella, viene y me coge en brazos y nos tiramos al agua los dos, los demás hacen lo mismo y todos al agua. Beso a Daniel mientras me rio, le abrazo. Tengo que admitir que estoy deseando que Alex me vea y se muera de celos. Me giro un poco, disimuladamente por si él me está mirando, pero no, lo que está haciendo es comerle la boca a la tipa esa sonriendo. Salgo de la piscina con una mala excusa solo para no verle con ella. Estoy celosa, que asco. Me meto en la cocina, si estoy celosa haré lo que que hace una celosa o una despechada; comer helado. Hurgo en la nevera hasta que noto a alguien detrás, me levanto y me giro. Alex le miro en silencio y él a mí.
  -¿No vas a decir nada?-Dice Alex rompiendo el silencio.
  -¿Sobre que?
  -¿Qué te parece Belén?
  -Es tu novia ¿no? ¿Qué pinto yo ahí?
  -Bueno, eres mi amiga, digo yo que algo tendrás que decir.
  -Pues no, nada.
Alex se acerca más a mí. No articulo palabra. Me giro y sigo mirando en la nevera. Él me abraza por detrás y me coge en brazos, yo intento resistirme.
  -¿Qué haces? Déjame.
  -Para de patalear Irina.-Me pone sobre la encimera.
  -¿Qué quieres? Pesado.
  -No me lo puedo creer... Estás celosa.
  -A mí no me engañes, llevo viendo esos ojitos desde los tres años, te conozco más que nadie.
  -Pues que bien, ¿quieres un pin o una chapita?
  -A ver boba-Pasa de lo que le digo-No estés celosa- Se acerca más- Aunque roja de rabia y celos me vuelves loco-Me dice muy cerca de la boca, no sé que decir y me pone nerviosa.
  -Déjame estúpido.-Digo por fin e intento apartarlo. Él parece no escucharme y comienza a besarme el cuello, a subir la mano por mi espalda desnuda y a tocarme la pierna, ¡Dios mío! No puedo pararle. En cuanto me muevo el me pega más a su cuerpo sin dejar de besarme el cuello. Beso a beso sube por mi mejilla hasta la boca. Me da un beso delicado pero ardiente de pasión, no aguanto y le entrelazo las piernas a la espalda y las manos al cuello, me dejo besa.
De repente para.
  -No estás celosa ¿no?-Se separa de mí- Mira que como nos pille tu novio...-Se ríe.
  -Eres idiota.-Me levanto y me atuso el pelo.
  -No te enfades eh, es que no me gusta que me mientas.-El muy idiota se rie- Eres tonta, no te pongas celosa.-Me toca la mejilla con ternura mientras yo me pongo más roja de la rabia. Soy conciente de lo colorada que estoy, pero también de lo mucho que me ha puesto toda ésta situación. En cuanto se va voy a buscar a Daniel. No aguanto más, le llevo a la habitación de la hermana de Claudio, cierro el pestillo y le beso con pasión, le quito veloz el bañador y él hace lo mismo con el mío. Bajo la persiana un poco y le tiro en la cama, me pongo encima, tengo unas ganas incontrolables. Alex me pierde, definitivamente. Me quito la parte de abajo y hago que Daniel entre en mi con fuerza, quiero que me haga daño, quiero que me haga gritar, lo necesito.
Estoy debajo, él me come la boca, me toca todo, cada vez estoy más excitada y es cuando él para. ¡Lo mato! Está bajando, Dios, siento como se me suben los colores a las mejillas. Me besa el bajo vientre, por Dios, no me esperaba esto. Baja más y llega a mi sexo, me pasa la lengua con delicadeza, me estremezco un poco, aprieto las piernas y queda apresado entre ellas, arqueo la espalda de placer, en el último momento no puedo aguantarlo y suelto un grito de placer. Luego sube y me besa el cuello, luego me obliga a abrir de nuevo las piernas y sin ningún miramiento entra de nuevo en mí, con fuerza, Dios mío, nunca en mi vida sentí algo parecido a éste placer. Me pongo encima y le cabalgo, ahora le toca a él...
Estamos acostados en la cama abrazados, ahora me siento mal. Me siento un asco de persona, estuve la mayoría del tiempo pensando en Alex y esto lo hice por su culpa. Dios mío, le odio. Bueno no, me encanta, pero Daniel es tan... buuf, es increíble.
Tocan la puerta.
  -A ver tortolitos, fuera de ahí ¡Ya!-Oigo gritar a Claudio.
  -Un momento.-Le contesto.
  -Rapidito eh.
  -Qué sí.
Me levanto y comienzo a vestirme, Daniel hace lo mismo. Antes de salir de habitación me da un beso.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Beautiful gift.

Bajamos en el ascensor hablando un poco sobre la vergüenza que acabo de pasar con mis padres. Le abrazo por el cuello, él me coge de la  cintura y los dos sonreímos. Le miro a los ojos; son tan bonitos... De verdad que amo sus ojos y más aun esa sonrisa. Me lanzo a tapar su sonrisa con la mía y le soy un dulce beso, despacio, disfrutandolo, hace mucho que no le besaba y le abrazaba, me hacía falta. Salimos del ascensor cogidos de la mano y felices.
-¿A dónde vamos?
-A por tu regalo.
-¿Pero no eran las flores?
-Las flores eran para tu madre.-Sonríe y me hace girar la esquina, vamos hacia su coche, un Nissan negro con el interior en beig.
-¿Entonces?
No me contesta y abre el maletero dejando ver una barra de hierro a modo de perchero, con una bolsa negra de boutique colgada. Me mira sonriendo.
-Ahí está tu regalo.
Le miro ilusionada buscando en sus ojos una aprobación para lanzarme a abrir la bolsa. Él lo capta y me asiente sonriendo, pero antes de siquiera tocar la bolsa me suena el teléfono y por supuesto es Paula.
Lo cójo de mala gana, yo quería ver que había dentro de la bolsa.
-¿Qué?
-Uy que mala leche, ¿qué te pasó?
-Nada, ¿dónde estás?
-En tu portal.
-Pues vente hacia donde está la tiendecita de doña María, que estoy con Daniel.
-¡Oh Dios! ¿Voy a conocer a tu maravilloso novio?- Dice haciendo que se note la ironía.
-Cuando veas mi regalo seguro que te gusta.
-¿El regalo? Seguro.
-Boh... Ven anda.- Cuelgo.
Miro a Daniel.
-¿Otra a la que tengo que impresionar?
-Un poquito, pero no importa tanto, a Paula lo convenzo yo.-Le sonrío.
Llega Paula y apenas me dice hola y me mira, sé perfectamente que quiere.
-Dani, Paula. Pau, Daniel.
Se dan dos besos, no sé porqué, en cuanto se le acerca Paula sonríe. Ya le preguntaré, yo lo que quiero es mi regalo.
Paula se pega a mí y me susurra al oído.
-Me encanta su colonia.-Sonríe y se separa.
Daniel saca un cigarrillo de menta del paquete y se lo mete en la boca con seguridad de que las dos le estamos comiendo con la mirada. Lo enciende y da una corta calada y me mira.
-Ábrelo.-Levanta la cabeza en dirección a la bolsa.
-Es verdad.-Sonrío y abro con ansia la bolsa, contraigo la respiración y saco despacio, casi como i fuese una divinidad, algo delicado que al mínimo roce se  fuese a romper un cristal delicado...
Cuando  lo saco del todo lo veo perfectamente, un vestido Chanel rosa palo de estilo vintage. Nunca vi vestido más bonito, que digo bonito, más perfecto, cada bordado, cada roce de la tela con mi mano es una caricia.
Me giro y veo a Paula tan embobada como yo con el vestido, él me mira sonriendo, ya casi tiene acabado el cigarillo. 
-Me encanta Daniel, me fascina.
-Menosmal.-Sonríe.
-Pero tuvo que ser carísimo Dani, no hacía falta que te gastaras tanto.
-No importa, mi madre trabaja en una de las tiendas y también había unos zapatos que me dijo Nuria que te encantan.
-Esto fue todo cosa de Nuria.-Sonrío- Quién si no...
-Bueno, me ayudó ella y mi madre.-Me da un dulce pico.-Mira esa caja.
Me giro y casi me da algo. A quién no le daría algo si ve claramente un LV en una caja de zapatos. Pego un grito que me había guardado del vestido, pero con esto no aguanté más. Oigo a Daniel reírse y Paula me aprieta la mano, yo lo interpreto como un "me encanta". Abro la caja, unos preciosos Louis Vuitton.
Me abalanzo sobre él y le beso "te amo, te amo, te amo..." no paro de decirle.
-Yo también.-Dice Paula riéndose- Pero tenemos que ir a la fiesta.
-Es cierto.-Paro de besarle
-Venga, subid al coche.
Nos subimos.Yo de copiloto y Pau en medio, en la parte de atrás. Le doy a un botón para encender la radio. Paula alarga el brazo y me pasa un CD de nuestro grupo favorito, three days grace, lo pongo y subo un poco el volumen.
-¿De dónde lo sacaste?-Le pregunto.
-Hay que llevar música y éste se me coló.
 Daniel arranca y como podemos le indicamos el camino a la casa de Claudio.

PD: Ya podéis comentar todo lo que queráis. Ya sé que es muy corto, pero pronto os subo más. Felices fiestas y prospero años nuevo PRINCESAS.


jueves, 6 de diciembre de 2012

Tanta flor puede dejarme comatosa.

Estoy en la cama enrollada en el edredón con la habitación totalmente oscura, como a mí me gusta dormir. Oigo pasos acelerados por la casa, me tiro el edredón sobre la cabeza. Estoy cansadisima, no debería acostarme tan tarde, pero no puedo evitarlo. Ahora los pasos están más cerca, no me puedo creer que mi madre vaya a despertarme pronto un sábado, y sobretodo en verano. Abre la puerta con energía, enciende la luz, yo me sumerjo más aun en la cama. Me acabo de acordar de que pasa; es mi cumpleaños.
-¡Felicidades!-Grita mi madre  abriendo la persiana. 
Me destapo de mala gana. Para esta tontería mejor que me dejara dormir. Miro hacia la puerta y veo a mi padre con una tarta de fresas con un 20 gigante en medio, y él, como no, sonríe con ilusión.
-¿No podíais dejarme dormir un poquito?- Les sonrío, más que por la "agradable sorpresa" por cortesía.
-No, levanta y sopla las velas.- Dice mi madre con un rintintín en la voz que la verdad me desespera. Demasiada ilusión porque me haga un año más vieja pero bueno... Yo, la verdad, me habría quedado en los 18 por los restos, pero que se le va hacer, ¿hay que crecer no? Me siento en la cama con una sonrisa de condescendencia mientras mi padre se acerca a mí con el pastel y las velas encendidas. Las apago de un soplo.
-Ahora levanta y ordena esto, que te esperamos con la tarta en al cocina.- Me dice mi madre mientras sonríe y sale a la cocina.
Aun por encima que me despierta me vacila, ésta señora me supera, de verdad. Hago la cama, meto los zapatos en el baúl y la ropa sucia a la lavadora. Me meto en el baño, me lavo el pelo, todo despacio, sin prisa. No estoy ni feliz ni triste, me siento bien la verdad. Salgo del baño completamente empapada, con una toalla corta y el pelo envuelto en otra. Enciendo la radio y lo primero que escucho es la increíble voz de Caleb de King of Leon cantando "Use somebody" me pongo a tararearla mientras me seco el pelo. Al acabar, del armario saco un vestido blanco con flores pequeñas ajustado hasta la cintura y luego en la falda con vuelo algo corta, un cinturón delgado a la altura de la cintura y unos tacones de cuña del mismo color. 
Voy a la cocina junto a mis padres.
-Ya estoy, ¿contentos?
-Qué guapa estás, hija. Te pareces a tu madre.
-Gracias papá.- Le beso la mejilla- Ahora quiero mi tarta.
-Toma.- Dice mi madre mientras me tiende un trozo de tarta de fresa con unas cuantas fresas por encima. Me siento a comérmela y en menos de tres minutos suena mi teléfono. Me imagino que será Paula y claro está acierto.
- Hola Pau.-Le digo mientras me meto una cucharada de tarta en la boca.
-Felicidades, ¡fea! Tenemos planes hoy.
-Cuéntamelos.
-Nos quedamos todo el día en casa de Claudio, fiesta en la piscina y luego fiesta, ¿te parece?
-Me parece,¿me vienes a buscar?
-Claro, voy en breves que hay que decorar eso, voy llamando a los demás.
-¡Chao! Un besazo.-Colgamos las dos a la vez, sonrío y me meto otra cucharada de tarta y me acuerdo,¿y Daniel? No sé ni siquiera si quiero que venga, seguro que Alex va a estar en la fiesta y no quiero que se peleen o que discutan, aunque he de admitir que si no viene Alex estará encima de mí, literalmente. No puedo evitar sonreír por esa bobada. Bueno, necesito que venga o no podré controlarme y además, quiero que me mime que si lo hace Alex me sentiré fatal. Mis padres han desaparecido de repente. Justo cuando me levanto a fregar el plato suena el timbre, dejo el plato y voy a la puerta, que poco tardó Pau en venir. Abro la puerta con una sonrisa y dispuesta a abrazar a Pau. En lugar de ver a Paula veo un montón de flores que si llego a ser alérgica entro en coma. Sonrío como una idiota mientras las flores bajan hasta el pecho de Daniel que tiene esa sonrisa tan perfecta y bonita, me encanta este niño. Cójo las flores, las dejo en el suelo y lo abrazo con fuerza y le beso con ganas, le muerdo el labio...
 -Te voy a matar.-Digo sin dejar de besarlo.
 -Si es a besos como este mejor.- Pone sus manos en mi cintura, y de repente se queda parado y mirando detrás de mí. Paro yo también y me apoyo en su pecho sonriendo.
-Están mis padres detrás ¿no?- Me hundo más en su pecho.
-Sí.
Me giro y les pongo la mejor cara de niña que puedo, una sonrisa avergonzada e inocente.
-Llegó Daniel.- Le digo sonriendo.
-Ya nos dimos cuenta.-Me dice mi padre sin mucha felicidad.
Cójo las flores y le invito a entrar. Mi madre coge las flores y las mete en un jarrón. Daniel está nervioso, lo noto, se mantiene de pie en la barra de la cocina mientras mi padre pone a hervir agua. Yo estoy con mi madre y las flores, está loca con las flores, cómo le pueden gustar tanto las flores, qué mujer.
-Ya me gusta más tu novio.-Sonríe.
-Bien, oye mamá, hoy voy con los chicos a casa de Claudio. 
-¿Llevas el móvil?
-Sí.
-Vete.-Me dice esto y sonrío, la abrazo y voy hacerle compañía a don nervioso. Me acerco y lo abrazo. Me besa la mejilla sonriendo.
-¿Puedes bajar? Te tengo que dar algo.
-Claro.- Le suelto y me acerco a mi padre, le doy un beso en la mejilla y me despido.

sábado, 1 de diciembre de 2012

AVISO

Chicas, hoy no subo capítulo nuevo, como esta semana hay puente os subo varios seguidos y así estáis más contentas. Y gracias por leer la novela, que aun que seáis pocas, la verdad es que me llega mucho que os guste, os adelanto que estoy escribiendo otra que solo ha leído una persona y por lo que me ha dicho le gusta, así que en cuanto tenga mucho material os aviso y empiezo a subir la otra también. PD: Comentad alguna que otra vez por favor, lo que sea. :)